{"id":4602,"date":"2020-11-14T13:33:28","date_gmt":"2020-11-14T12:33:28","guid":{"rendered":"https:\/\/proactiveparenting.com\/?p=4602"},"modified":"2020-11-14T13:33:29","modified_gmt":"2020-11-14T12:33:29","slug":"tu-bebe-no-habla-aun-tal-vez-pasa-demasiado-tiempo-frente-a-una-pantalla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/tu-bebe-no-habla-aun-tal-vez-pasa-demasiado-tiempo-frente-a-una-pantalla\/","title":{"rendered":"\u00bfTu beb\u00e9 no habla a\u00fan? Tal vez pasa demasiado tiempo frente a una pantalla"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Joaquina y Rafa tienen un beb\u00e9 precioso,\nCarlitos, que tiene 18 meses y est\u00e1 en un percentil 80 de peso y altura. Ya\ncamina y se desarrolla a buen ritmo, excepto en lo que respecta al habla. Todav\u00eda\nno es capaz de pedir a sus padres lo que quiere con palabras, sino que se\u00f1ala\ncon el dedo o hace muecas hasta que Joaquina y Rafa adivinan qu\u00e9 quiere. Sus\npadres no se explican c\u00f3mo es posible que Carlitos progrese tan bien en todo lo\ndem\u00e1s, pero a\u00fan no se haya arrancado a hablar. Lo que ellos no saben, es que\ngran parte de la culpa la tienen las horas que Carlitos pasa mirando embobado\nla pantalla del tel\u00e9fono m\u00f3vil con el que sus padres le distraen cada d\u00eda. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace d\u00e9cadas, innumerables estudios han\ndemostrado que, durante la infancia temprana, el exceso de tiempo pasado\nmirando la televisi\u00f3n repercute en retrasos en el habla, ya que esas horas frente\nal televisor son horas que el ni\u00f1o no pasa interactuando con sus padres o\njugando. El desarrollo temprano del lenguaje se basa en gran medida en que los\nni\u00f1os puedan escuchar hablar a sus padres, observar sus caras y gestos e\ninteractuar con ellos. Por el contrario, se ha comprobado que, en ni\u00f1os de\nentre 2 y 48 meses, el simple hecho de tener la televisi\u00f3n encendida, incluso\nsi los menores no est\u00e1n vi\u00e9ndola directamente, est\u00e1 asociado a un menor manejo\nde vocabulario y menos conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda, este \u201ctiempo de pantalla\u201d no se\nlimita solo a la televisi\u00f3n, sino tambi\u00e9n a las tabletas y tel\u00e9fonos. Los\nestudios afirman que casi todos los ni\u00f1os miran dispositivos m\u00f3viles antes de\ncumplir dos a\u00f1os, algunos de ellos a diario. Los padres usan estos dispositivos\npara entretener a los ni\u00f1os, calmarlos o tenerlos distra\u00eddos con algo. Otros\npadres incluso piensan que hay que acostumbrar a los ni\u00f1os a la tecnolog\u00eda\ndesde el principio, para que luego puedan aprovechar todos los recursos\neducativos a su alcance. <\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, el uso de estos dispositivos tiene efectos\ndiferentes a los producidos por la televisi\u00f3n \u201ctradicional\u201d, en las capacidades\ncomunicativas de recepci\u00f3n (escuchar y comprender) de expresi\u00f3n (hablar) de los\nmenores ya que, a diferencia de la contemplaci\u00f3n pasiva de la televisi\u00f3n, las\npantallas de <em>tablets<\/em> y tel\u00e9fonos son t\u00e1ctiles e interactivas. De hecho,\na los ni\u00f1os les encanta la capacidad de interactividad de las pantallas\nt\u00e1ctiles porque, con muy poco esfuerzo (solo tocar la pantalla), consiguen que \u00e9sta\nhaga muchas cosas: cambiar de color, producir sonido e im\u00e1genes, subir y bajar\nel volumen o el tama\u00f1o de las figuras, etc. Esto es tremendamente estimulante\npara los beb\u00e9s y los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os y, como la pantalla cambia sin parar\ncada vez que la tocan, los peques pueden estar mucho tiempo concentrados en ese\njuego. <\/p>\n\n\n\n<p>Por el contrario, el proceso de aprender a\ncomunicarse es lento, deliberado y lleno de errores. Para aprender a hablar,\nlos beb\u00e9s tienen que empezar por entender los sonidos que forman palabras para\ndesignar objetos. Al ni\u00f1o le requiere un esfuerzo tremendo asimilar un objeto\nvisualmente, como por ejemplo el pan, identificarlo con un nombre, aprender el\nsonido de ese nombre y luego conseguir mover la lengua y la boca para que se\nproduzca ese sonido de tal forma que otras personas puedan entenderlo. En\ndefinitiva, se trata de un proceso que requiere tiempo y mucha pr\u00e1ctica para\nconseguir algo. <\/p>\n\n\n\n<p>Aunque muchos padres crean que poner a sus\nbeb\u00e9s aplicaciones educativas para tabletas o tel\u00e9fonos va a contribuir a\nmejorar su aprendizaje, lo cierto es que los estudios dejan claro que los beb\u00e9s\ny los ni\u00f1os muy peque\u00f1os tienen dificultad para aprender de manera transversal\nen varios formatos. Los peque\u00f1os no aprenden viendo videos, sino a trav\u00e9s de la\ninteracci\u00f3n cara a cara con otras personas. Aunque veamos a los beb\u00e9s quedarse\nensimismados frente a una pantalla durante mucho tiempo, esto ocurre porque\nest\u00e1n sobreestimulados por las im\u00e1genes, los sonidos y el movimiento, pero no est\u00e1n\naprendiendo. <\/p>\n\n\n\n<p>Los peques aprenden a hablar y a comunicarse\ninteractuando cara a cara y directamente con sus padres, sus hermanos mayores y\notros adultos. Necesitan observar de manera global la expresi\u00f3n, los gestos y\nlas interacciones entre adultos, para que esta vivencia cree un significado\nprofundo y duradero en el cerebro del ni\u00f1o, que a su vez le permita empezar a\ncomprender las bases de la comunicaci\u00f3n. Viendo esas interacciones una y otra\nvez, varias veces al d\u00eda y todos los d\u00edas, los peque\u00f1os empiezan a ganar\nconfianza para, finalmente, lanzarse ellos mismos a participar tambi\u00e9n en esas\ninteracciones, primero con expresiones faciales y gestos y, m\u00e1s tarde, con sonidos\ny palabras. Con el tiempo, el proceso evoluciona hacia la comunicaci\u00f3n\nexpresiva, en la que el ni\u00f1o consigue comunicarse con las personas de su\nentorno. <\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, el impacto de los medios\naudiovisuales en dispositivos m\u00f3viles puede ser muy da\u00f1ino para el desarrollo\ndel lenguaje de los m\u00e1s peque\u00f1os. Solo con aumentar en 30 minutos el tiempo que\nnuestro beb\u00e9 pasa mirando una pantalla, aumentamos al doble el riesgo de que\nsufra retrasos en el desarrollo del lenguaje. Adem\u00e1s, estar expuesto a m\u00e1s y m\u00e1s\nsonidos procedentes de estos dispositivos va a reducir significativamente su\ncapacidad de vocalizaci\u00f3n (modular sonidos) y de respuesta en conversaciones (contestar\na sus padres con una respuesta verbal), as\u00ed como el n\u00famero de palabras que aprender\u00e1\na usar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los ni\u00f1os aprenden a hablar y a comunicarse a\ntrav\u00e9s de la interacci\u00f3n directa con las personas que les rodean. La tecnolog\u00eda\nno ha conseguido a\u00fan sustituir al intercambio multifac\u00e9tico de ideas, emociones\ny necesidades de los humanos. Nuestros peque\u00f1os s\u00f3lo aprender\u00e1n el significado\ny la pronunciaci\u00f3n de palabras nuevas si pueden practicar. Por tanto, si\nintentamos recurrir a las pantallas lo menos posible y en cambio hacemos un\nesfuerzo por interactuar con nuestros beb\u00e9s siempre que podamos, les ayudaremos\na desarrollar un buen vocabulario y contribuiremos a que empiecen a hablar y\nlleguen a expresarse con fluidez lo antes posible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Joaquina y Rafa tienen un beb\u00e9 precioso, Carlitos, que tiene 18 meses y est\u00e1 en un percentil 80 de peso y altura&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4606,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[28,32,29],"tags":[],"class_list":["post-4602","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog","category-categorias-principales","category-tecnicas-flexibles-para-padres",""],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4602"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4602\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4606"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}