{"id":3528,"date":"2019-11-15T15:50:44","date_gmt":"2019-11-15T14:50:44","guid":{"rendered":"https:\/\/proactiveparenting.com\/?p=3528"},"modified":"2019-12-14T17:06:06","modified_gmt":"2019-12-14T16:06:06","slug":"cuando-dejar-las-papillas-y-empezar-a-dar-alimentos-blandos-a-tu-bebe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/cuando-dejar-las-papillas-y-empezar-a-dar-alimentos-blandos-a-tu-bebe\/","title":{"rendered":"Cu\u00e1ndo dejar las papillas y empezar a dar alimentos blandos a tu beb\u00e9"},"content":{"rendered":"<p><em>Julia, muy ilusionada, empez\u00f3 a dar alimentos s\u00f3lidos a Nico, su beb\u00e9, a los seis meses. Nico com\u00eda como un campe\u00f3n y aprendi\u00f3 muy deprisa a tomar con cuchara los cereales enriquecidos con hierro. Seg\u00fan fue creciendo, Julia empez\u00f3 a combinar la leche materna con papillas, para equilibrar mejor la dieta de Nico. A los ocho meses, Nico cada vez esperaba con m\u00e1s impaciencia las cucharadas de papilla. Ahora, los diez meses, Nico sigue pidiendo m\u00e1s incluso despu\u00e9s de comerse tres cuencos de papilla y su madre se pregunta por qu\u00e9 su hijo tiene tanta hambre y nunca parece quedar saciado.<\/em><\/p>\n<p>Empezar a dar papillas a nuestro beb\u00e9 a los seis meses es una experiencia maravillosa. Nos encanta ver c\u00f3mo sus lenguas peque\u00f1itas aprenden a mover la comida de delante hacia atr\u00e1s para poder tragar. Tan pronto como dominan esta t\u00e9cnica, los padres empiezan a introducir otros alimentos hechos pur\u00e9, como verduras y frutas primero y, m\u00e1s tarde, fuentes de prote\u00edna tales como carne, pescado o legumbres para completar su dieta, todav\u00eda combin\u00e1ndolas con la leche materna o de f\u00f3rmula.<\/p>\n<p>Con su mejor intenci\u00f3n, algunos padres se resisten a dejar las papillas y empezar con alimentos s\u00f3lidos porque temen que:<\/p>\n<p>su beb\u00e9 no coma lo suficiente;<br \/>\nsu beb\u00e9 no sea capaz de masticar la comida, aunque sea blanda, con sus enc\u00edas sin dientes;<br \/>\nsu beb\u00e9 se atragante o,<br \/>\nsimplemente, los padres disfrutan alimentando a su beb\u00e9 con cuchara.<br \/>\nRazones como \u00e9stas llevan a los padres a dar papillas a los ni\u00f1os durante m\u00e1s tiempo del recomendado.<\/p>\n<p>Los cereales y las papillas s\u00f3lo son necesarios durante unos meses en que los beb\u00e9s aprenden a ingerir alimentos s\u00f3lidos. Los ni\u00f1os necesitan aprender a controlar el movimiento de la lengua para poder llevar la comida desde la parte frontal al final de la cavidad bucal y as\u00ed poder tragar correctamente; las papillas tienen la consistencia perfecta para ayudarles a adquirir esta destreza. El paso siguiente consiste en que acepten comida s\u00f3lida y aprendan a masticarla con las enc\u00edas antes de tragarla. Esta transici\u00f3n natural que va desde tragar alimentos licuados (papillas) a trocear comida blanda (masticando) ayuda a preparar a los ni\u00f1os para que luego puedan alimentarse por s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>En cambio, continuar d\u00e1ndoles papillas en lugar de alimentos blandos troceados podr\u00eda tener efectos no deseados. En algunos casos, pueden darse los siguientes problemas:<\/p>\n<p>Los beb\u00e9s adoptan un papel pasivo en la alimentaci\u00f3n, porque los padres se encargan de darles comida con una cuchara, lo que puede interferir en las respuestas naturales del ni\u00f1o a las sensaciones de hambre y de saciedad.<br \/>\nLos beb\u00e9s no aceptan f\u00e1cilmente alimentos con diferentes texturas, porque est\u00e1n acostumbrados a la consistencia uniforme de las papillas, no al tacto diferenciado de cada alimento.<br \/>\nLos beb\u00e9s se pueden atragantar si est\u00e1n habituados a tragar de una vez todo lo que se les da, sin masticar. Muy al contrario, deben aprender a masticar antes de tragar.<br \/>\nLos pur\u00e9s pasan a trav\u00e9s del est\u00f3mago m\u00e1s deprisa que los alimentos s\u00f3lidos porque ya est\u00e1n triturados y mezclados antes de ser deglutidos. Esto puede llevar a los ni\u00f1os a volver a sentir hambre muy deprisa y estresarse pensando en cuando se les dar\u00e1 la siguiente comida.<br \/>\nPara evitar que tu beb\u00e9 tenga estos u otros problemas relacionados con la alimentaci\u00f3n, recomiendo ir sustituyendo gradualmente las papillas por alimentos s\u00f3lidos pero blandos, tan pronto como tu beb\u00e9 tenga facilidad para mover la comida hacia el final de la boca y tragar. Esto normalmente ocurre entre los seis y los ocho meses de edad. Una vez que el beb\u00e9 domine esta destreza, puedes empezar a darle algunos de los alimentos que os gusta tomar en casa al resto de la familia. Por ejemplo, puedes darle fruta bien cocida, aplastada o triturada (no licuada), patatas cocidas desmenuzadas con tenedor, arroz muy cocido, o incluso cereales secos sin harina de trigo del tipo Cheerios, partidos en dos y mezclados con leche (maternal o de f\u00f3rmula).<\/p>\n<p>Para cuando tienen entre siete y 10 meses, la mayor\u00eda de los beb\u00e9s ya son capaces de comer verduras cocidas bien partidas, frutas cocidas o en conserva, queso, legumbres machacadas, tiras de pan tostado, galletitas crujientes o cereales de tipo desayuno, a la vez que siguen combinando con leche materna o de f\u00f3rmula. Cuando alcanzan entre nueve y 12 meses de edad, los beb\u00e9s ya pueden comer alimentos cocinados y troceados, as\u00ed como alimentos crudos a trozos si son blandos, como los pl\u00e1tanos o fresones, carnes tiernas picadas, platos de pasta (con la pasta partida), cereales secos, pan tostado, galletas tipo crackers, huevos y queso, adem\u00e1s de la leche, materna o de f\u00f3rmula. Estos cambios de dieta progresivos ir\u00e1n preparando al beb\u00e9 para que, hacia el primer a\u00f1o de vida, sea capaz de comer todos los alimentos blandos que se sirven en la mesa durante las comidas familiares. Eso s\u00ed, es importante evitar alimentos con los que los peque\u00f1os puedan atragantarse, como uvas enteras o rodajas de embutido. Todav\u00eda ser\u00e1 necesario partir la carne a trozos muy peque\u00f1os pero la leche materna o de formula puede ser ya sustituida por leche entera pasteurizada.<\/p>\n<p>Si dejas a tu beb\u00e9 crecer y ajustas sus h\u00e1bitos alimenticios durante el primer a\u00f1o de vida, al nivel que su nivel de desarrollo permita, lograr\u00e1s que tolere y que le gusten una gran variedad de alimentos, lo que a su vez le permitir\u00e1 llevar una dieta saludable. Tambi\u00e9n aprender\u00e1 a tener mayor control sobre la cantidad ingerida, para que su cuerpo tenga alimento suficiente y quede saciado entre comidas. Ayudar a tu beb\u00e9 a cambiar de las papillas a los alimentos s\u00f3lidos es una manera ideal de contribuir a su crecimiento y a su desarrollo.<\/p>\n<p>Fuentes:<\/p>\n<p>Satter, E. (2000). Child of mine: Feeding with love and good sense [Alimentar con amor y sensatez]. Boulder, CO: Bull Publishing Company.<\/p>\n<p>Swarzenberg, S. Georgieff, M. &amp; Committee on Nutrition. (2018).&nbsp; Advocacy for improving nutrition in the first 1000 days to support childhood development and adult health [Defensa de la mejora de la nutrici\u00f3n en los primeros 1000 d\u00edas como apoyo al desarrollo en la infancia y la salud en la vida adulta]. Pediatrics 141(2), doi: 10.1542\/peds.2017-3716.<\/p>\n<p>World Health Organization. (2003). Feeding and nutrition of infants and young children: Guidelines for the WHO European Region. [Alimentaci\u00f3n y nutrici\u00f3n de neonatos y ni\u00f1os peque\u00f1os: L\u00edneas maestras de la OMS para la regi\u00f3n Europea.]. Denmark: WHO Region Publications<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Julia, muy ilusionada, empez\u00f3 a dar alimentos s\u00f3lidos a Nico, su beb\u00e9, a los seis meses. Nico com\u00eda como un campe\u00f3n y aprendi\u00f3 muy deprisa a tomar con cuchara los cereales enriquecidos con hierro. 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