{"id":2465,"date":"2017-12-08T10:40:17","date_gmt":"2017-12-08T09:40:17","guid":{"rendered":"https:\/\/proactiveparenting.com\/?p=2465"},"modified":"2019-10-26T12:04:27","modified_gmt":"2019-10-26T10:04:27","slug":"consentir-demasiado-a-los-hijos-es-perjudicial-para-ellos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/consentir-demasiado-a-los-hijos-es-perjudicial-para-ellos\/","title":{"rendered":"Consentir demasiado a los hijos, \u00bfes perjudicial para ellos?"},"content":{"rendered":"\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p>Los caprichos y el consentimiento excesivos, cuando son demasiado frecuentes y sin marcar l\u00edmites, arrebatan a los ni\u00f1os la sensaci\u00f3n de placer, pues no se les da la oportunidad de disfrutar de momentos \u00fanicos y extraordinarios.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/proactiveparenting.com\/wp-content\/uploads\/prensa\/impactos\/consentir-demasiado.jpg\" alt=\"consentir demasiado\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Los ni\u00f1os a los que se les consiente en exceso nunca tienen la sensaci\u00f3n de que algo es excepcional, puesto que todo lo dan por sentado. Lo \u00fanico en lo que un ni\u00f1o consentido se puede centrar es en c\u00f3mo puede conseguir m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, es importante ser consciente de que los caprichos son una cosa normal, que forma parte de la vida. Se trata normalmente de una experiencia maravillosa, y se produce cuando las familias se permiten salirse de las normas y darse un capricho especial. Por ejemplo: cuando una familia se gasta m\u00e1s de lo habitual en comprarse ropa bonita y elegante para un acontecimiento especial, cuando se da el capricho de salir a comer fuera a un restaurante caro para celebrar un premio importante, o cuando se da el lujo de disfrutar de unas vacaciones ex\u00f3ticas para pasar tiempo juntos tras un a\u00f1o especialmente estresante.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Los caprichos espor\u00e1dicos<\/h4>\n\n\n\n<p>En los ejemplos anteriores, es importante resaltar el hecho de que estos caprichos van vinculados a acontecimientos importantes y espor\u00e1dicos, y el capricho mismo sirve para recalcar que se trata de una ocasi\u00f3n especial, puesto que es algo que no sucede con mucha frecuencia. As\u00ed pues, el capricho se percibe como tal y genera una sensaci\u00f3n de entusiasmo y de euforia porque la experiencia se sale de lo habitual.<\/p>\n\n\n\n<p>{module Apariciones en Medios: Video 1}<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, uno puede quedar atrapado f\u00e1cilmente en estos sentimientos de entusiasmo y de euforia. De hecho, es incluso m\u00e1s f\u00e1cil quedarse enganchado viendo a tus hijos exteriorizar ese entusiasmo y esas nuevas emociones. Como padres, ese chorro de alegr\u00eda y felicidad puras que emerge de un hijo puede resultar sumamente adictivo, pues hace que sus padres se sientan como una superestrella. Lamentablemente, el &#8220;subid\u00f3n&#8221; que produce el ver a un hijo disfrutar con algo puede llevar a algunos padres a tratar de provocar esta reacci\u00f3n en su hijo con demasiada frecuencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, cuando a un hijo se <strong>le consiente en exceso de manera habitual<\/strong>, el ni\u00f1o deja de tener la sensaci\u00f3n de que se le est\u00e1n concediendo caprichos. Por el contrario, <strong>le parecer\u00e1 que lo que sucede es &#8220;lo normal&#8221;<\/strong>. Por consiguiente, el ni\u00f1o tendr\u00e1 un deseo insaciable de conseguir cada vez m\u00e1s; un deseo que seguir\u00e1 creciendo sin fin. Por decirlo de manera sencilla: esta situaci\u00f3n hace que el ni\u00f1o nunca est\u00e9 plenamente contento o satisfecho. El placer temporal y pasajero que obtiene con ese nuevo nivel de consentimiento se desvanecer\u00e1 r\u00e1pidamente, y el ni\u00f1o enseguida volver\u00e1 a demandar m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Los padres no quieren que su hijo est\u00e9 en un estado constante de descontento y de insatisfacci\u00f3n. Est\u00e1 claro que cuando una familia consiente y mima en exceso a sus hijos lo hace con la mejor intenci\u00f3n del mundo: los padres creen que est\u00e1n haciendo lo mejor para su hijo, porque aparentemente el ni\u00f1o est\u00e1 contento. Sin embargo, la felicidad es ef\u00edmera y el ni\u00f1o regresa a una situaci\u00f3n de anhelo y deseo. La ganancia obtenida a corto plazo queda anulada por el deseo creciente de tener m\u00e1s y m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">C\u00f3mo evitar hacer hijos consentidos y mimados<\/h4>\n\n\n\n<p>Por suerte, el enfoque que hay que aplicar para evitar el consentimiento excesivo y constante y para corregirlo es el mismo. La \u00fanica diferencia entre ambas situaciones es que un ni\u00f1o consentido y mimado presentar\u00e1 m\u00e1s resistencia a los cambios que un ni\u00f1o al que nunca se le ha consentido de manera sistem\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Las estrategias que los padres pueden utilizar para evitar caer en el consentimiento excesivo y continuado o para corregir esta tendencia son, entre otras:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>No juzgar tus dotes como madre\/padre<\/strong> bas\u00e1ndote en c\u00f3mo responde tu hijo ante tus pautas. Dar a tu hijo lo que t\u00fa creas que necesita.<\/li><li><strong>T\u00fa eres, de los dos, el que tiene experiencia en la vida<\/strong>. Tu hijo tiene una experiencia vital muy escasa y no sabe qu\u00e9 es lo que necesita o qu\u00e9 es \\&#8221;demasiado\\&#8221;.<\/li><li><strong>Ajustar a la baja<\/strong> (menos comida, menos actividades, menos atenci\u00f3n, etc.) cuando veas que tu hijo no es consciente de lo que tiene y no lo valora, sino que solo se centra en conseguir m\u00e1s o en echar en falta lo que no tiene.<\/li><li><strong>Mostrar a tu hijo el valor de todo lo que tiene en la vida<\/strong>. Explicarle, en un lenguaje que resulte apropiado para su edad, por qu\u00e9 motivos crees que tiene todo lo que necesita.<\/li><li><strong>No plantearse la maternidad\/paternidad como una competici\u00f3n<\/strong> o comparaci\u00f3n entre ambos progenitores y no permitir que tu hijo compare vuestra forma de actuar con la de otros padres. Cuando otros padres se excedan (p. ej., con las fiestas de cumplea\u00f1os que organizan) t\u00fa no tienes por qu\u00e9 intentar superarlos para no ser menos. Expl\u00edcale a tu hijo que en cada familia hay unas reglas distintas. Esta es toda la explicaci\u00f3n que necesita escuchar.<\/li><li><strong>S\u00e9 austera y contr\u00f3late<\/strong> en tu propia vida para dar ejemplo a tu hijo.<\/li><li><strong>A un ni\u00f1o le va a costar adquirir una destreza<\/strong> si no tiene un modelo al que imitar en la vida real. Si t\u00fa te das un capricho muy de vez en cuando y te sabe a gloria, tu hijo ver\u00e1 cu\u00e1nto se disfrutan este tipo de excesos, pero qu\u00e9 poco frecuentes son.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Ense\u00f1ar a los hijos a valorar y a disfrutar de la vida cotidiana es una de las tareas m\u00e1s importantes de la maternidad\/paternidad. En algunos momentos habr\u00e1 escasez, en otros habr\u00e1 m\u00e1s caprichos, pero la mayor parte del tiempo hay, simplemente, &#8220;suficiente&#8221;.<\/p>\n\n\n\n<p>Dejar que los ni\u00f1os se vean arrastrados por el deseo y la codicia lo \u00fanico que consigue es privarles de la felicidad durante su infancia. El ense\u00f1arles la importancia de valorar lo que tienen y dejarles experimentar el inmenso placer del capricho ocasional les preparar\u00e1 para atesorar unos recuerdos maravillosos de su infancia.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Deanna Marie Mason, experta en <strong>educaci\u00f3n y salud familiar<\/strong>. Autora del blog <strong>Dr. Deanna Marie Mason. Paternidad Proactiva, Apoyo Profesional para la Familia Moderna<\/strong>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>FUENTE<\/strong>: <a href=\"http:\/\/www.hacerfamilia.com\/educacion\/consentir-demasiado-nino-consentido-nino-malcriado-20171205135856.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Consentir demasiado a los hijos, \u00bfes perjudicial para ellos?<\/em><\/a>&nbsp;| <a href=\"http:\/\/www.hacerfamilia.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Hacerfamilia.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los caprichos y el consentimiento excesivos, cuando son demasiado frecuentes y sin marcar l\u00edmites, arrebatan a los ni\u00f1os la sensaci\u00f3n de placer, pues no se&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2424,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[87,206],"tags":[],"class_list":["post-2465","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-aparicion-en-medios","category-hacer-familia-es",""],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2465","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2465"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2465\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2424"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2465"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2465"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2465"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}