{"id":1753,"date":"2019-02-14T09:39:00","date_gmt":"2019-02-14T08:39:00","guid":{"rendered":"https:\/\/proactiveparenting.com\/2019\/02\/13\/claves-para-evitar-alergias-alimentarias-en-bebes\/"},"modified":"2020-01-11T15:58:55","modified_gmt":"2020-01-11T14:58:55","slug":"claves-para-evitar-alergias-alimentarias-en-bebes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/claves-para-evitar-alergias-alimentarias-en-bebes\/","title":{"rendered":"La exposici\u00f3n temprana puede ser la clave para ayudar a tus hijos a evitar alergias alimentarias"},"content":{"rendered":"<p>Las <strong>alergias alimentarias<\/strong>, particularmente a los cacahuetes u otros frutos secos, al pescado y a los huevos, puede ser un motivo de ansiedad para los ni\u00f1os y sus familias. Algunas alergias pueden poner en riesgo incluso la vida de los ni\u00f1os y requieren vigilancia constante para evitar una reacci\u00f3n de consecuencias fatales. Por tanto, <strong>las nuevas recomendaciones dirigidas a evitar que los ni\u00f1os desarrollen alergias alimentarias resultan tan oportunas como importantes<\/strong>.<\/p>\n<h3>Es recomendable incluir alimentos potencialmente alerg\u00e9nicos desde el embarazo<\/h3>\n<p>Una serie de estudios m\u00e9dicos aleatorizados (que constituyen el tipo de investigaci\u00f3n m\u00e9dica m\u00e1s riguroso) realizados desde 2008, concluyen que <strong><em>no es beneficioso retrasar la inclusi\u00f3n de alimentos potencialmente alerg\u00e9nicos<\/em><\/strong> (como cacahuetes y otros frutos secos, pescado, leche o huevos) <strong><em>en la dieta de los ni\u00f1os<\/em><\/strong>. <em><strong>Investigaciones recientes apoyan la idea de incluir esos al\u00e9rgenos de manera temprana y frecuente<\/strong>.<\/em> Esto implica, asimismo, la conveniencia de que <strong>las madres tomen esos alimentos durante el embarazo<\/strong>, siempre y cuando ellas mismas no sean al\u00e9rgicas.<\/p>\n<p>Las principales asociaciones de Pediatr\u00eda recomiendan retrasar la ingesta de alimentos s\u00f3lidos hasta que el beb\u00e9 tenga seis meses de edad y su desarrollo lo permita. Hay m\u00e1s informaci\u00f3n sobre este asunto en el art\u00edculo: <a href=\"es\/blog-paternidad-proactiva\/riesgo-introducir-alimentos-solidos-a-pequenos-de-forma-temprana\"><em>El riesgo de introducir de forma temprana alimentos s\u00f3lidos a los peque\u00f1os<\/em><\/a>. Por tanto, <strong>la recomendaci\u00f3n de incluir esos alimentos altamente alerg\u00e9nicos se aplica a beb\u00e9s de entre seis meses y un a\u00f1o de edad<\/strong>. Adem\u00e1s, si la madre no tiene alergia a esos alimentos, puede ingerirlos a lo largo de su embarazo. As\u00ed, el beb\u00e9 tendr\u00e1 una primera exposici\u00f3n a los mismos mientras a\u00fan est\u00e1 en el \u00fatero.<\/p>\n<p>Es importante destacar que <strong>todos los padres y madres deben trabajar codo con codo con sus m\u00e9dicos de familia y el personal de atenci\u00f3n primaria<\/strong> para determinar qu\u00e9 es mejor para cada ni\u00f1o, bas\u00e1ndose en el historial de alergias de cada familia y en el estado de salud del beb\u00e9. Si existe una historia de alergias previas en la familia, los padres deben acudir a su m\u00e9dico de atenci\u00f3n primaria para que dirija y monitorice la introducci\u00f3n de nuevos alimentos en la dieta del ni\u00f1o. Los padres y madres con alto riesgo de padecer alergias, como por ejemplo si existen casos de eccema en la familia, tal vez deber\u00edan consultar a un alerg\u00f3logo especialista antes de dar sus hijos alimentos alerg\u00e9nicos por primera vez.<\/p>\n<h3>Algunos consejos que puedo ofrecerte para reducir los riesgos a la hora de introducir al\u00e9rgenos en la dieta de tu beb\u00e9<\/h3>\n<p>Adem\u00e1s de la direcci\u00f3n y supervisi\u00f3n del m\u00e9dico de familia, existen una serie de <strong>consejos actualizados que los padres pueden seguir para minimizar riesgos cuando decidan incluir al\u00e9rgenos en la dieta de sus beb\u00e9s<\/strong>:<\/p>\n<ol>\n<li><strong>No incluir al\u00e9rgenos en la primera comida s\u00f3lida que toma el beb\u00e9<\/strong>. Es mejor que esta primera toma s\u00f3lida consista en verduras o frutas en pur\u00e9, o alimentos a base de cereales.<\/li>\n<li><strong>Dar alimentos potencialmente alerg\u00e9nicos solo a beb\u00e9s sanos<\/strong>, que no est\u00e9n enfermos en ese momento, ni siquiera con procesos infecciosos de las v\u00edas respiratorias superiores (con s\u00edntomas como tos o congesti\u00f3n nasal).<\/li>\n<\/ol>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>La primera toma de este tipo de alimentos debe d\u00e1rseles en casa<\/strong>, no en restaurantes o en la guarder\u00eda.<\/li>\n<\/ol>\n<ol start=\"4\">\n<li>Es necesario <strong>asegurarse de que hay un adulto responsable vigilando posibles reacciones del beb\u00e9 a esa primera ingesta de al\u00e9rgenos<\/strong>. No conviene que en ese momento el beb\u00e9 est\u00e9 al cuidado de un o una <em>canguro<\/em> o de un adulto que tenga que vigilar a m\u00e1s de un ni\u00f1o a la vez, como suele ocurrir en las guarder\u00edas.<\/li>\n<\/ol>\n<ol start=\"5\">\n<li><strong>Vigilar al ni\u00f1o durante suficiente tiempo despu\u00e9s de que haya ingerido al\u00e9rgenos por primera vez<\/strong>, no s\u00f3lo mientras come. As\u00ed se podr\u00e1 percibir cualquier reacci\u00f3n adversa posterior y actuar de inmediato.<\/li>\n<\/ol>\n<ol start=\"6\">\n<li>Es mejor <strong>comenzar administrando una peque\u00f1a porci\u00f3n de este tipo de alimentos<\/strong> y esperar diez minutos antes de darle el resto de la comida.<\/li>\n<\/ol>\n<ol start=\"7\">\n<li>Para evitar el riesgo de atragantamiento, <strong>nunca dar mantequilla de cacahuete o de frutos secos directamente a cucharadas, ni dar frutos secos enteros a ni\u00f1os menores de cinco a\u00f1os<\/strong>. Es m\u00e1s seguro extender una capa fina de mantequilla de cacahuete o pasta de frutos secos en un biscote o tostada, para facilitar su degluci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Aunque las alergias alimentarias son con frecuencia una fuente de preocupaci\u00f3n para los padres, existen una serie de recomendaciones que ayudan a reducir el riesgo de desarrollar alergias alimentarias severas, a la vez que explican el mejor modo de incluir ese tipo de alimentos en la dieta infantil.<\/p>\n<hr>\n<p><em>Fuentes de informaci\u00f3n:<\/em><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"font-size: 10pt;\"><em>Boyce, J.A., Assa\u2019ad, A., Burks, A.W., et al. (2010). Guidelines for the diagnosis and management of food allergy in the United States: A report of the NIAID-sponsored expert panel. Journal of Allergy Clinical Immunology, 126(Suppl 6), pp. S1-S58. doi: 10.1016\/j.jaci.2010.10.2017<\/em><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 10pt;\"><em>Du Toit, G., Roberts, G., Sayre, P.H., et al. (2015). Randomized trial of peanut consumption in infants at risk for peanut allergy. New England Journal of Medicine, 372(9), pp. 803-813. doi: 10.1056\/NEJMoa1414850.<\/em><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 10pt;\"><em>Fleischer, D.M. (2017). Life after LEAP: How to implement advice on introducing peanuts in early infancy. Journal of Paedatric Child Health, 53(Suppl 1), pp. 3-9. doi: 10.1111\/jpc.13491.<\/em><\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 10pt;\"><em>Togias, A., Cooper, S.F., Acebal, M.L., et al. (2017). Addendum guidelines for the prevention of peanut allergy in the United States. Report on the National Institute of Allergy and Infectious Diseases-Sponsored Expert Panel. Journal of Pediatric Nursing 32, pp. 91-98. doi: 10.1016\/j.pedn.2016.12.006.<\/em><\/span><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque las <strong>alergias alimentarias<\/strong> suelen ser una fuente de preocupaci\u00f3n para los padres, hay <strong>recomendaciones que ayudan a reducir el riesgo de desarrollar alergias alimentarias severas y que explican el modo de incluir ese tipo de alimentos alerg\u00e9nicos en la dieta infantil.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3620,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[34,28,32,35,36,33,29],"tags":[],"class_list":["post-1753","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-bebes-0-a-12-meses","category-blog","category-categorias-principales","category-ninos-1-a-4-anos","category-ninos-5-a-9-anos","category-segun-edad","category-tecnicas-flexibles-para-padres",""],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1753","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1753"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1753\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3620"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/proactiveparenting.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}